viernes, 12 de noviembre de 2010

sólo vos

Sé que no sos el "hombre perfecto", a él ya lo encontré, lo rechacé. Más tarde creí arrepentirme pero hoy entiendo el motivo.
No sos el peor ni el mejor, sólo mi armonía.
Tus ojos, que no brillan todo el tiempo, me dan la fuerza para resplandecer, e intentar un día ver mi reflejo en ellos.
Tu boca, cuando no sonríe, me obliga a ser esa persona que podría en cualquier momento robarte ese tesoro de una risa.
Todo tu ser y tu existir es en gran parte mi motivo, la fuerza que necesité para superarme y superar la vida cuando ésta se ponía más difícil.
Sos mi medida justa. ¿Y el tiempo no nos dejó unirnos? ¿O fue el espacio físico? ¿O fui yo, o fuiste vos? ¿Y es que eso importa?
Mi medida perfecta... así, con todas tus imperfecciones. Supe amarte hace tiempo, antes de aprender a amarme a mí misma. Dicen que no es posible, pero en este corazón que se te ha entregado lo más inverosímil se ve convertido en la realidad más concreta.
Te agradezco por existir y por haberte cruzado en mi camino, dándole a mi alma la posibilidad de volcar en vos todo ese amor que bullía adentro, y parecía próximo a hacerla estallar.

No hay comentarios: