Ayer lograron emocionarme... con las simples palabras de cariño expresadas cada 20 de julio y algunos otros días al azar. Me vi obligada a dar gracias por todos ustedes, los que siempre están en mí. Los que siempre están aunque mi fe decaiga.
No soy nada fácil, todos mis amigos ya lo saben. Y no voy a preguntarles por qué me quieren, simplemente voy a disfrutarlo así como es, y a devolverles el cariño desde el fondo de mi alma... desde todo lo que soy.
Me aguantaron en días en los que estaba insoportablemente alegre y hablando de lo primero que se me ocurriera sin casi hacer pausas para respirar. Me escucharon y/o leyeron cuando me quejaba de males del corazón y me acompañaron cuando sufría en silencio y también cuando me deshacía en lágrimas. También aprendieron a esperar, pacientes, a que se me pasaran enojos, y a perdonarme cuando yo provocara algunos...
Y no tenemos idea de cuánto más nos tocará pasar juntos, juntos aunque a veces signifique estar juntos a pesar de distancias, a pesar de tiempos. Siempre sabiendo que cuando nos encontremos, en un abrazo o en una mirada va a estar todo... todo lo que dijimos y lo que no se dijo, todo el cariño que está presente siempre, pero que a veces queremos expresar y no sabemos bien cómo, porque no hay palabra que abarque tanto (miren cuántas vengo usando y ni me acerco a expresar lo que siento).
Me alegra saber que están ahí, que ya no podemos perdernos. Me considero dueña de mí misma, pero mi corazón está repartido entre todos ustedes. ¡Los quiero tanto!
¡Gracias por hacerme pensar en el mundo con una sonrisa! ¡por ayudarme a recuperar la fe en el ser humano!
Gracias ^.^
miércoles, 21 de julio de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
