miércoles, 6 de junio de 2012
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Puedo intentar seguir modelos, ser soñadora y princesa de reinos de luz, de colores cálidos y campos de flores. Puedo inventar sueños acerca de príncipes de sangre azul, buscar caballeros de impecable armadura... Puedo ser la dama que quizás debería ser. Una sonrisa por día, una joya, las altas paredes de un castillo refugiándome de la tempestad.
Y al recordarme vos sabrías que el verdadero refugio ya no existe para mí. Puedo seguir sonriendo sólo lo debido, todo lo que sea correcto. Puedo vivir dentro de un patrón de felicidad, conseguir entrar en esa imagen que quién sabe quién ni cuándo ya creó para mí.
Y en mis días de campo, de sol, mariposas, de risas aprendidas y amores sin pasión, recordaré tus ojos. Vendrán a mí como un relámpago, tan luminoso y tan fugaz... Anhelaré tu abrazo y soñaré tus sueños junto a vos a la distancia, en un instante eterno que serán todos, en los millones de instantes que intentaré borrar, negar... oyendo tu voz, que aunque ya no se escuche, jamás será acallada. Y sabré que no supe hacer lo que debía, que por conseguir una vida de paz estandarizada, me perdí de ese rato que podría llamarse vida, año, semana, o sólo un día más a tu lado y que vale una eternidad más que todo lo demás.
Compartimos la oscuridad, compartimos el silencio y su paz. Compartimos un mudo anhelo por el día en que llegue sin culpa el final.
♥
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