domingo, 12 de mayo de 2013

* No podrás negar que yo te permití soñar cuando sólo nos rodeaba el aire fresco de la imposibilidad. Hoy veo ese aire despejarse al sólo pedido de nuestros deseos... Y los colores que ayer se dejaban ver y te pedí que ignoraras, ahora vuelven a brillar, porque no encontramos ya motivos para ocultarlos de nuestras almas. Quizás sea ésta una de tantas horas en las que sólo vale creer y sonreír.

4 comentarios:

vacio dijo...

Creo que eres lo suficientemente inteligente e interesante como para vivir de los recuerdos. En cuanto aceptes cabalmente el incesante devenir de las cosas, del que forman parte tus amores y tu misma, las entradas que escribas en el blog se volverán mucho más interesantes.

vacio dijo...

Saludos!

Yo te leo.

María Belén dijo...

Gracias. Lamento no estar escribiendo mucho.
Ya vendrán tiempos mejores.

María Belén dijo...

Vacío, ¿quién sos?

Y otra pregunta... te diste cuenta de lo ofensivo de tu comentario, ¿no?