viernes, 5 de diciembre de 2008

Gatitos de ojos tristes













y una pregunta
que vos, gatito, no te hacés.
Mamá no está, estás solo y no lo sabés
No terminabas de acostumbrarte...
Maullás con todas tus fuerzas,
la llamás
porque ella solía volver.
No vendrá...
No lo sabés...
Y la llamás.
En este mundo atolondrado
no sabés qué más hacer.
Ruido,
gigantes con piel desprotegida.
¿Mamá pensaba que sabrías qué hacer?
Y uno te toma entre sus manos.
No es mamá, déjenme.
¿Y ahora qué?
Ya no estarás en el lugar
en que la viste por última vez.
Manos extrañas...
Pero el calor se siente bien.
Y un gigante no tan grande
de voz chillona y manos suaves
"¿Estabas solo, gatito?
"¿Por qué?
"Ahora te tengo y vos me tenés."

No hay comentarios: